Declaración del Presidente François Hollande tras el referéndum británico [fr]

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París –24 de junio de 2016


Los británicos han decidido, en referéndum, abandonar la Unión Europea. Es una decisión dolorosa que lamento profundamente, por el Reino Unido y por Europa. Pero se trata de su decisión y debemos respetarla, sacando de ella todas las consecuencias.

Gran Bretaña ya no formará parte de la Unión Europea y se aplicarán rápidamente los procedimientos previstos en los tratados. Esa es la norma y esa es la consecuencia.

La Francia, para sí y para Gran Bretaña, seguirá trabajando con ese gran país amigo, al que nos unen tantos vínculos históricos y geográficos, en el plano económico, humano, cultural, y no me olvido de nuestras relaciones estrechas en defensa, que se mantendrán.

El voto de los británicos somete Europa a una dura prueba. Debe, en estas circunstancias, mostrar su solidez y su fuerza, dando las respuestas necesarias para controlar los riesgos económicos y financieros de la marcha del Reino Unido. Ya se han adoptado medidas. Confío en que serán eficaces.

Pero la decisión británica exige también que tomemos consciencia, de forma lúcida, de las insuficiencias en el funcionamiento de Europa y de cómo los pueblos han perdido confianza en su proyecto.

El peligro frente a los extremismos y a los populismos es inmenso. Siempre se necesita menos tiempo para deshacer que para hacer, para destruir que para construir. Francia, país fundador de Europa, no va a aceptarlo.

Tiene que haber una reacción. Para seguir avanzando, Europa no puede seguir actuando como antes. Los pueblos esperan de la Unión Europea que reafirme sus valores, unos valores de libertad, de tolerancia y de paz. Por lo tanto, Europa debe ser una potencia que decida su destino de forma soberana y que reivindique su modelo.

Francia tomará pues la iniciativa para que Europa se concentre en lo esencial: la seguridad y la defensa de nuestro continente, para proteger las fronteras y preservar la paz frente a las amenazas; la inversión para el crecimiento y el empleo, para aplicar políticas industriales en los ámbitos de las nuevas tecnologías y de la transición energética; la armonización fiscal y social, para dar normas a nuestras economías y garantías a nuestros conciudadanos, y por último el refuerzo de la zona del euro y de su gobernanza democrática.

Estoy convencido de que Europa debe llevar adelante proyectos y no perderse en procedimientos. Debe ser entendida y controlada por la ciudadanía. Debe tomar decisiones rápidamente allá donde se la espera, y dejar, de una vez por todas, a los Estados nación aquello que es competencia exclusiva de estos.

Es el mandato que transmitiré en el Consejo Europeo el próximo martes. Antes, me reuniré con los responsable políticos de los grandes partidos de Francia. También iré el lunes a Berlín para, con la canciller Merkel y probablemente con Matteo Renzi, hablar de lo que se debe hacer, especialmente para la preparación de dicho Consejo. Alemania, porque de nuestra unidad depende la cohesión de toda la Unión Europea. Europa es una gran idea, no sólo un gran mercado. Y tal vez, por haberlo olvidado, se haya perdido.

Europa debe seguir representando una esperanza para la juventud, ya que ese es su horizonte. Hoy la historia llama a nuestra puerta. Está en juego la disolución de Europa, con el peligro de que se produzca un repliegue, frente a la reafirmación de su existencia, pagando el precio de cambios profundos.

Haré todo lo que esté en mi mano para que se dé ese cambio profundo en vez del repliegue. Y Francia tiene una responsabilidad especial, porque está en el centro de Europa, porque ha querido Europa, porque ha construido Europa, porque es el país que puede arrastrar a los demás y es el garante del futuro de nuestro continente.

Estoy convencido de ello como francés y como europeo, y es lo que me impulsará para llevar adelante a nuestro país en este periodo tan decisivo. Sabemos que la historia nos está juzgando, puesto que la historia está aquí. Estemos a la altura de las circunstancias por las que pasamos.

Dernière modification : 24/06/2016

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