Intervenciones de Laurent Fabius y Emmanuel Macron en el Foro Económico Franco-Mexicano [fr]

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Discurso de Laurent Fabius, Ministro de Asuntos Exteriores y Desarrollo Internacional
en el Foro económico Franco-Mexicano.

París, jueves 16 de julio de 2015

El día de hoy, estamos llevando a cabo este foro económico franco-mexicano, y agradezco mucho al MEDEF [Movimiento de Empresas de Francia] por su hospitalidad. Este foro se celebra con motivo de la visita de Estado del Presidente Peña Nieto, invitado de honor de nuestra Fiesta Nacional. Su presencia en estos últimos días, Sr. Presidente, nos honra sobremanera y espero que esté usted satisfecho de la estancia que comenzó aquí; sé que la continuación de su programa esta mañana, esta tarde y esta noche ─cuando tengamos la oportunidad de volver a reunirnos en el Elíseo─ será de la misma calidad que el inicio de su viaje el cual, lo repito, nos ha honrado.

Tengo en mente otra visita que hice el 14 de julio, hace dos años. Mi colega y amigo encargado de las relaciones exteriores se acuerda de ella también, así como su excelente embajador; en ese entonces habíamos evocado los grandes ejes de nuestra asociación, de acuerdo con el impulso que le dio usted desde su elección, junto con el Presidente François Hollande.

Se han cumplido ya dos años; sé que es usted un hombre pragmático, realista, concreto y, por lo tanto, me gustaría aprovechar nuestra reunión para tratar de hacer un balance rápido y sobre todo ver hacia el futuro. Durante la visita del Presidente Hollande a México, en abril de 2014, lanzamos una asociación estratégica entre nuestros dos países y nos habíamos dicho: “no debe de ser una asociación simplemente teórica; es preciso que haya una traducción concreta en el plano de los intercambios económicos”, y éste es el objeto de nuestra reunión esta mañana en la cual me permito intervenir puesto que me ocupo a la vez de las relaciones exteriores, el comercio exterior y el turismo.

Como lo recordó de manera excelente el Presidente Gattaz, los fundamentos de nuestra relación económica son sólidos. México y Francia son económicamente complementarios y nuestros intercambios comerciales han aumentado un 16% anual en promedio durante los últimos cinco años para alcanzar más de cuatro mil millones de euros en 2014. Esta tendencia se acentuó durante los primeros meses de 2015, y en sectores que se caracterizan por un dinamismo particular; citaría, sin ser exhaustivo, la energía, la aeronáutica, la salud y el sector agroalimentario, como dan fe el acercamiento entre Pemex y Total ─cuyo Presidente y Director General se encuentra aquí─ o la decisión de Sanofi Pasteur y Birmex de aumentar la producción de la vacuna contra la gripe.

Gracias a esta dinámica, la parte de México en el total de los intercambios franceses con América Latina aumentó de manera espectacular: el año pasado, México representaba más de un 20% de nuestros intercambios con este continente, contra 14% en 2010. Esta dinámica va a proseguir gracias a las reformas estructurales que lanzó usted, Sr. Presidente, en particular, en la energía y las telecomunicaciones, cuyo objetivo consiste en hacer más dinámica a la economía mexicana y ofrecer nuevas oportunidades de cooperación que nuestras empresas están dispuestas a aprovechar. La actualización del Acuerdo de 1997 de Libre Comercio entre la Unión Europea y México, que Francia apoya con firmeza, contribuirá a esta dinámica.

Si queremos ir todavía más lejos ─y lo queremos─ podemos contar, en particular, con el apoyo del Consejo Estratégico Franco-Mexicano (CSFM), implementado por nuestros dos presidentes, y que se reunirá esta tarde en el Elíseo. Durante los dos últimos años, este Consejo Estratégico ha trabajado intensamente y quiero felicitar a los miembros y a sus Presidentes porque, en el ámbito de la aeronáutica, la energía, la seguridad y la defensa, el turismo o la ciudad sustentable, se ha hecho verdaderamente un trabajo notable.

La evolución de nuestros intercambios económicos es entonces muy positiva, pero ─porque hay un “pero”─ podemos y debemos mejorar todavía más, explotando aún más los yacimientos de crecimiento de nuestra relación. Veo, por lo que a mí se refiere, cinco.

En primer lugar, es necesario que demos a nuestra asociación estratégica una traducción todavía más concreta mediante cooperaciones industriales y tecnológicas estructurantes: me refiero a los equipamientos de seguridad y defensa, al sector espacial, a la energía nuclear, a las telecomunicaciones ─en particular Internet y la ciberseguridad─ pero también la industria digital, como las “supercalculadoras” y el “big data”. Entre dos grandes países amigos comprometidos con su autonomía estratégica y tecnológica, el potencial de cooperación es inmenso. Y reconozcamos que, en este plano ─tal como me han enseñado las fórmulas correctas que se usan en el Quai d’Orsay─ hay todavía “márgenes de progresión”.

En segundo lugar, debemos afrontar el reto de la innovación, a través de nuestras pymes y nuestras ETI innovadoras que ─aquí tenemos que ser muy lúcidos─ no intercambian todavía lo suficiente. Me congratulo al respecto por la firma, en unos minutos, de una cooperación entre Business France y su homólogo mexicano ProMéxico. Gracias a las asociaciones que van a lanzarse entre BPI-France y protagonistas públicos así como privados del financiamiento de la innovación en México, dispondremos de un conjunto completo de instrumentos al servicio de las pymes innovadoras de nuestros dos países. De forma paralela, nos esforzamos por vincular innovación, investigación y formación profesional, por ejemplo recientemente con la celebración del primer “Foro Franco-Mexicano de Salud” y los proyectos de creación de centros de formación tecnológica en México.

En tercer lugar, el crecimiento verde. Nos acercamos a la COP21, y quiero agradecerle, Sr. Presidente, las palabras que pronunció ayer cuando dijo ─confirmado que Francia estaba al lado de México─ que México estaba al lado de Francia para la preparación de la COP21. México está muy comprometido en estos temas, están ustedes entre los primeros países que publicaron su INDC. La lucha contra el cambio climático es un imperativo pero también una oportunidad de crecimiento, que las empresas mexicanas y francesas deben aprovechar juntas. Tienen ustedes una gran experiencia y muchos conocimientos y nosotros mismos no carecemos de ella en el ámbito del agua, los transportes urbanos, la energía, la ciudad sustentable. Y es necesario pues que trabajemos juntos y el proyecto-piloto de Campeche ─desde este punto de vista─ que goza del apoyo de ambos países, es en extremo interesante.

En cuarto lugar, otro sector donde nuestros dos países poseen ─como dicen los economistas─ una ventaja comparativa inmensa, es el turismo. Sabe usted que somos modestos, como ustedes, y por ello podemos decir con toda modestia que México y Francia se encuentran entre los dos más hermosos países del mundo… La cooperación se desarrolla con la próxima instauración de una “visa vacaciones/trabajo”. Es preciso también que los enlaces aéreos apoyen el flujo creciente de viajeros. Al respecto, el acuerdo de las autoridades mexicanas para el enlace París-México de Air France en el avión A380, a partir de finales de 2015, es una excelente noticia.

Finalmente, unas últimas palabras sobre las inversiones cruzadas que no están al nivel al que podrían encontrase. Para las inversiones francesas, las cosas evolucionan en la buena dirección con 550 empresas francesas establecidas en México, que emplean en el país a 110 000 personas. En el otro sentido, pensamos ─y sé que usted tiene la misma opinión─ que podemos mejorar mucho más: sólo hay tres empresas mexicanas en Francia (Cemex, Sigma y Mexichem). Debemos entonces atraer a más inversionistas mexicanos, lo cual depende en parte por supuesto de nosotros, pero también es algo en el interés de nuestros colegas y amigos mexicanos. Nos corresponde a nosotros presentarles oportunidades concretas de inversión. Bajo esta óptica, Sr. Presidente, se tomó la decisión de conformar un equipo dedicado a la promoción del destino Francia con inversionistas mexicanos próximamente, que trabajarán dentro de la agencia Business France en México. Invito a nuestros amigos mexicanos a examinar muy concretamente las oportunidades de inversión en Francia. Los apoyaremos en su planteamiento de prospección y realización de inversiones.

Sr. Presidente,
Señoras y Señores:

Termino: he hecho hincapié en nuestros vínculos económicos, pues es el objeto de nuestra reunión. Pero, lo sabemos, lo sentimos, es algo que se ha confirmado: la relación franco-mexicana, desde hace ya doscientos años, es también, y diría yo antes que ninguna otra cosa, un asunto del corazón. Sin duda, nadie lo había expresado mejor, hace ya medio siglo, que el General de Gaulle, con su fórmula que ya se ha vuelto célebre: “Marchemos mano en la mano”. Como ya han pasado algunas décadas, yo añadiría “trabajemos mano en la mano”. Bajo esta perspectiva, Francia propone hoy a México proseguir y ampliar nuestra asociación y traducirla en cooperaciones estratégicas concretas en todos los ámbitos de excelencia de nuestros dos países.

Sr. Presidente Peña Nieto, está usted aquí en su casa, en Francia.”

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MINISTRO EMMANUEL MACRON (Interpretación al Español): Señor Presidente de los Estados Unidos de México, señoras y señores Ministros.

Señor Presidente de la MEDEF, señoras y señores, estimados amigos:

Intentaré, señor Presidente, hablar siguiendo la misma tendencia que el señor Fabius y, el señor Gattaz, y me gustaría reafirmar la importancia de nuestras relaciones.

Siempre ha sido una historia de amor, una historia apasionada entre Francia y México, y casi de (inaudible) cruzados, nosotros hemos hablado y seguiremos hablando de economía.

Pero para empezar mi intervención me gustaría referirme a un gran hombre mexicano, Carlos Fuentes, que se enamoró de Francia, que falleció cuando usted llegó al poder.

El Presidente Hollande también lo comentó, Carlos Fuentes estuvo durante varios años en nuestro país y se refirió a Francia con razón y dijo algo muy impactante que refleja muy bien lo que decíamos esta mañana.

Francia, como México, tienen una misma apuesta: ser traductores del mundo, con lo cual nuestros dos países tienen esta responsabilidad, esa apuesta. Ser puntos de acceso hacia otros espacios económicos culturales, geopolíticos en Europa, también en África y también en el continente de América del Norte y del Sur.

Y a través de esta relación universal, a través de estos intercambios que celebramos, tenemos una responsabilidad común y cruzada que refleja ese vínculo económico y sentimental, esa relación sentimental a la que se refirió Laurent Fabius, que hace que nuestra relación sea única.

Quisiera, con su venia, referirme a tres cosas para reflejar en qué medida tenemos esa apuesta común por ser traductores del mundo y de la globalización.

Tenemos un deseo de modernizar nuestras economías juntos, en un mismo movimiento. Tenemos unas cuantas colaboraciones, unos acercamientos, y también a nivel económico y, más allá, compartimos valores comunes que defendemos por doquier.

Nuestros dos países, y lo dijo con razón el Presidente Gattaz, nuestros dos países se han comprometido con una modernización de sendas economías y esas modernizaciones se parecen muchísimo.

Modernización a través de la Reforma Financiera, que emprendieron ustedes, Reforma de la Fiscalidad, del mercado Laboral y la Reforma Energética, que es una reforma importante.

Todas estas reformas constituyen muchas oportunidades para nuestros actores, y también será una apertura de su economía.

En la jerga de Bruselas o de la OCDE son reformas estructurales. Eso no significa nada para nuestros ciudadanos, pero claramente son reformas difíciles que otros no se atrevieron a emprender y que pretenden cambiar radicalmente la economía y creo que esto es lo que está ocurriendo en México.

Nosotros, por nuestro lado, estamos llevando a cabo reformas profundas en el mercado de la energía, se está votando, de hecho, una ley importante en el sector de transportes; estamos saneando nuestras cuentas públicas; potenciando la competitividad de nuestras empresas; potenciando las inversiones y estamos modernizando nuestra economía en distintos sectores de actividades.

Esto es algo clave para las empresas francesas, pero también para las empresas extranjeras que quieran asentarse en Francia; porque cuando desarrollamos las actividades en nuestro país estamos potenciando el atractivo, es decir, la capacidad para trabajar en mejores condiciones para otras empresas, empresas extranjeras.

Entonces, Francia es un país abierto a las inversiones extranjeras y se encuentra en el meollo mismo de esta apertura.

Gracias a esta agenda común de modernización de economías, es importante seguir de cerca este acercamiento, como lo dijo Laurent Fabius.

Hay que profundizar esa colaboración económica entre Francia y México. No me referiré a todos los ámbitos de esta colaboración.

Esta tarde se reunirá el Consejo Estratégico Franco-Mexicano, que se creó para este fin, y que entregará su segundo reporte.

Creo que es importante hacer ese tipo de balances, ver cómo evolucionan las cosas, y tras la Visita de Estado del Presidente de la República en abril del 2014, ha habido visitas ministeriales.

Su Visita, hoy mismo, son muchas oportunidades para avanzar; son reuniones de trabajo imprescindibles para ver cómo evolucionan concretamente las cosas, porque más allá de las declaraciones, más allá de todo lo que no vemos, tenemos esos proyectos concretos que llevamos a cabo, proyectos que podemos ejecutar.

De hecho, ayer estuvo en Marsella con el Presidente de la República, pudo ver la excelencia de la industria francesa con la adquisición en otoño pasado de varios elementos de combate y de transporte, equipos de transporte y de combate, y eso creo que abre el paso a más colaboración.

Eso se plasma en las cifras; esta colaboración. Hemos superado un récord, porque tenemos más de cuatro mil millones de euros por concepto de intercambios económicos entre Francia y México.

Y usted, con el Presidente de la República, fijó un objetivo todavía más ambicioso: siete mil millones de euros, de aquí al 2020, todavía no hemos ahí, pero vamos por buen camino. Y, de hecho, ahí es donde tenemos que ir.

Y le decía al Presidente Gattaz, con razón, hoy somos un décimo inversionista directo en México. Podemos ir más allá.

Las decisiones recientes de Michelin, de ENGIE, de SANOFI; por ejemplo con la construcción de un gasoducto de EutelSat, van por buen camino y reflejan claramente nuestras intenciones, BlaBlaCar una empresa novedosa, adquirió también una empresa en el 2015, en México.

Son las primeras señales de esa voluntad que usted y el Presidente de la República francesa también afirmaron. Y ustedes se fían de nuestras empresas en el marco de proyectos de gran envergadura, Alstom para el Metro de Guadalajara; Tales para la Línea de Ferrocarriles México-Toluca, y recientemente, aunque sean insuficientes, las inversiones mexicanas en Francia aumentan.

Eso permite crear empleos. CEMEX, por ejemplo, emplea a miles de personas en nuestros departamentos franceses, o sea que es muy buena señal.

Y los territorios franceses que dependen de la petroquímica, también trabajan con Mexichem, actores mexicanos. Mexichem se ha hecho con tres centros industriales hace unos meses, por 500 millones de euros, también hay inversiones en el sector de la agroalimentación, en fin.

Contamos con un auténtico crecimiento de las inversiones cruzadas.

Hay que ir más allá, no hablaré de las cinco prioridades fijadas por Laurent Fabius, trabajamos mancomunadamente.

Yo estoy totalmente de acuerdo con el Ministro Fabius y yo hago todo lo que habrá en mi poder para que las empresas francesas puedan adecuarse a esas cinco prioridades.

Pero me gustaría destacar la importancia de la energía. Hay dos grandes presidentes de empresas francesas. Aquí ENGIE y TOTAL desempeñan una función clave en México, tenemos que ir todavía más allá, esas dos empresas tendrán que ser la punta de lanza en México.

Schneider es también un actor importante con el Centro de Capacitación Profesional.

En las telecomunicaciones, es el segundo sector al que me quería referir, eso ya lo hemos dicho, la presencia de (inaudible) es un actor importante de los equipamientos, al igual que EUTELSAT, lo dije anteriormente, son elementos vertebrantes de nuestras relaciones, y lo tenemos que decir claramente, son elementos vertebrantes de nuestras relaciones bilaterales.

Y todo esto se ve apuntalado por inversiones en los supercalculadores, una decisión que usted tomó. De hecho, eso será positivo en términos de telecomunicaciones, seguridad cibernética. En fin.

Todo esto refleja la importancia de las relaciones económicas franco-mexicanas. Son, también, una cuestión de confianza entre nuestros dos países.

Tenemos que ir más allá en términos de inversiones, multiplicar las oportunidades, como es el caso, por ejemplo, con el Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, las ciudades duraderas, a esto se refirió el Presidente Gattaz y el Ministro Fabius, es un sector de excelencia francesa, esa ciudad duradera, esa ciudad inteligente.

Nosotros, al poder dominar imagen y manejar esos flujos importantes en las ciudades, el agua, saneamiento, etcétera, pues así es como podemos proponer una oferta completa.

Y luego hay que estrechar todos los lazos en términos de PyMES, de empresas de tamaño intermedio. Así es como podremos apuntalar nuestras relaciones macroeconómicas, porque estas relaciones macroeconómicas no se pueden limitar a contratos entre los grandes grupos, entre las grandes empresas, ni mucho menos.

Eso se plasmará en las relaciones entre pequeñas empresas, y las colaboraciones entre INADEM, Business France con su homólogo (inaudible) y COPARMEX son unas muestras de la eficiencia de nuestras relaciones.

Ser los traductores de la globalización y actuar de manera mancomunada.

En qué consiste.

Consiste en defender una visión compartida, unos valores comunes para nuestros gobiernos y para nuestras empresas.

No volveré a repetir lo que dijo el señor Fabius en cuando al clima y sus compromisos. Compartimos unos valores comunes cuando se trata del multilateralismo, de nuestros compromisos en el marco del G20 y en otros foros internacionales, cuando se trata de luchar contra el fraude fiscal, cuando se trata de tener una agenda común.

Yo creo que la colaboración franco-mexicana siempre ha sido fructífera, y especialmente, me acuerdo de la presidencia del G20, presidencia mexicana en Los Cabos, eso reflejó claramente la coherencia entre la voz francesa y la voz mexicana.

También, nuestros países han comprometido a propiciar la transparencia en las colaboraciones públicas.

Usted ostenta la presidencia de esta colaboración mundial hasta octubre, y Francia tomará el timón después de México, para este nuevo foro sumamente importante.
Por último, compartimos una visión común cuando se trata de hablar de colaboraciones regionales, de los tratados de libre cambio y de las relaciones entre la Unión Europea y México.

Tenemos intereses convergentes y eso lo hemos recordado una y otra vez. Esto es lo que quería recordar a raíz de las demás intervenciones.

Y me gustaría decirles que cuando modernizamos juntos en un espíritu de simpatía, amabilidad, nuestras economías, cuando nuestros presidentes deciden con mucho tesón fijar una agenda común de acercamiento, cuando compartimos valores comunes, incluso, en los foros internacionales, logramos cambiar muchas cosas en nuestras economías respectivas, y en los valores que defendemos a nivel internacional.

Por eso, la colaboración entre Francia y México va mucho más allá de los intereses sumados de nuestras economías.

Se trata, más bien, del acercamiento entre Europa y de las Américas; se trata de la convergencia de nuestros valores; se trata de nuestra fuerza de nuestros dos países.

Y, por eso, señor Presidente Peña Nieto, está usted en su casa. Y ahora tengo el gran placer de cederle el uso de la palabra para que pueda concluir este foro.
Gracias.

Dernière modification : 22/07/2015

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