{Una cifra, un hecho} 111 M: el número de entradas al cine vendidas en el mundo para películas francesas. [fr]

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2014, un año excepcional para el cine francés

111 millones de entradas al cine para ver películas francesas se vendieron en el mundo, según estadísticas publicadas por Unifrance, el organismo de promoción de las películas francesas en el extranjero; esta entradas generaron más de 640 millones de euros de ingresos: una progresión de 19% con respecto a 2013.

Esta es la segunda vez en veinte años, cuando comenzaron las estadísticas en este ámbito, que las películas francesas superan la barra de los 100 millones de entradas en el mundo.

Para Jean-Paul Salomé, Presidente de Unifrance, el año 2014 es un muy buen año, en parte porque viene a ser “representativo de la diversidad de nuestra producción”. De esta manera, 70 largometrajes generaron más de 100 000 entradas y 14 películas reunieron más de 1 millón de telespectadores fuera de nuestras fronteras.

Películas francesas muy apreciadas

Este éxito se explica en parte por los resultados excepcionales de las películas “Lucy”, de Luc Besson (que con 53.6 millones de entradas, se convierte en el mayor éxito francés en el extranjero), “Qu’est-ce qu’on a fait au bon Dieu”, de Philippe de Chauveron, y “La Belle et la Bête ” de Christophe Gans

También se distinguieron, entre otras, “Grace de Monaco“ de Olivier Dahan, “Minuscule - La Vallée des fourmis perdues“ del estudio Futurikon, “Belle et Sébastien“ de Nicolas Vanier, "Supercondriaque" de Dany Boon, "Yves Saint Laurent" de Jalil Lespert, “Hippocrate“, de Thomas Lilti, “Bande de filles“, de Céline Sciamma, “Party Girl“, de Marie Amachoukeli, “Les Combattants“ de Thomas Cailley.

Una política cultural incitativa

Al recordar que el cine es el primer esparcimiento cultural de los franceses, Frédérique Bredin, Presidente del Centro Nacional del Cine y la Imagen Animada, recuerda que es “gracias al Estado que el cine francés ha podido mantenerse como un sector de excelencia”

La Sra. Bredin confirma que “gracias a la intervención pública implementada en la postguerra, el cine francés ha podido mantenerse como un sector de excelencia y hoy día, tanto en términos de películas como de salas, es el cine europeo más dinámico”.

La política cultural francesa es en efecto altamente incitativa en términos de inversiones. El crédito al impuesto sobre los rodajes y la producción de películas, puesto en marcha por la ley de finanzas en 2004, tuvo un impacto muy fuerte en la producción y la difusión de las películas francesas en Francia y en el extranjero.

A escala nacional, la decisión de las autoridades públicas, en 2014, de bajar el IVA sobre el precio de la entrada como una acción simbólica en favor de los jóvenes y familias, muy popular, permitió también que aumentara la concurrencia de jóvenes a las salas de cine. Se observa en efecto un alza del 15% de espectadores menores de 14 años. En la era del streaming y de la descarga por internet, el reto es de envergadura. Se trata en efecto de acostumbrar a las nuevas generaciones a ver películas en el cine y, a través de ello, mantener la actividad cinematográfica en los años por venir.

Dernière modification : 11/02/2015

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