
México, D.F., 10 de febrero del 2011
Carta abierta a la Sra. Miranda de Wallace
Estimada Señora Miranda de Wallace:
Leímos las graves acusaciones que hace en contra del gobierno que represento y de mi persona en la edición de este día del diario La Razón. Rechazo rotundamente que el gobierno francés haya ejercido cualquier presión sobre la justicia mexicana.
Usted declaró a este periódico que “diversos funcionarios del gobierno de Francia no sólo han visitado a Cassez, sino que se han reunido con los magistrados que llevan al caso para tratar de presionarlos para que dicten sentencia en favor de su compatriota” y que “sus sospechas se sustentan en versiones periodísticas en las que se han documentado las reuniones de los magistrados con el embajador de Francia en México”.
Sin embargo, no puede usted aportar la más mínima prueba que sustente sus afirmaciones difamatorias.
En ningún momento, me he reunido con cualquiera de los tres magistrados que integran el Tribunal encargado de examinar la demanda de amparo de Florence Cassez.
El único contacto que un funcionario del gobierno francés ha tenido con uno de los jueces de este caso sucedió cuando éste fue a entregarle, en nombre del gobierno francés, un memorial sobre las violaciones a los derechos consulares de nuestra compatriota, tema en el que nuestro gobierno tiene intereses legítimos.
Cabe señalar que el gobierno mexicano acostumbra actuar de la misma manera cuando defiende a sus connacionales encarcelados en otros países y en particular en Estados Unidos. Con toda transparencia, esta representación informó al gobierno mexicano a través de la Secretaria de Relaciones Exteriores de esta entrega, que tuvo lugar el 1ero de diciembre de 2010.
El gobierno francés respeta las iniciativas honestas en defensa de las víctimas. En la lucha contra la delincuencia, lo peor que puede pasar es encarcelar a inocentes y que los culpables sigan libres. El gobierno de mi país, así como las numerosas instituciones y personalidades que apoyan la demanda de amparo de Florence Cassez, están convencidos de que el debido proceso es la única garantía para evitar que esto suceda.
Por lo anterior, esta representación se reserva el derecho de presentar una demanda en su contra por difamación.
Daniel Parfait
