París, 19 junio de 2009
Me he enterado con profunda emoción del fallecimiento de Hortensia Bussi de Allende, a quien todas las víctimas de la dictadura en Chile conocían como Doña Tencha.
Con una dignidad ejemplar, la viuda de Salvador Allende se había convertido en una de las conciencias de su país, desde que Chile volvió a formar parte de la comunidad de naciones democráticas.
En este día de gran tristeza, deseo transmitir sentimientos de mi amistad y solidaridad a sus hijas Carmen e Isabel Allende, al gobierno y al pueblo chileno.
