Don Agustín Legorreta Chauvet, Estimado Presidente, Damas y caballeros, Queridos amigos,
Buenas noches a todos y bienvenidos a la Residencia de Francia en donde me complace darles la bienvenida.
Rendimos un homenaje esta noche a don Agustín Legorreta Chauvet, una gran personalidad del mundo económico y cultural en México, así como un gran amigo de Francia.
El día de hoy, el Presidente de la República Francesa desea honrarle otorgándole las insignias de Comendador en la Orden de la Legión de Honor.
Cabe recordar que la Legión de Honor, por su tradición, ha sido organizada como una orden. Usted conoce bien esta tradición, Estimado Presidente, pues usted mismo presidió la sección mexicana hasta el año 2000. Esta orden se divide en tres grados: caballero, oficial y comendador, y es precisamente el grado de mayor jerarquía el que se le confiere el día de hoy. Eso significa la gran estima que le tiene a usted la República Francesa.
En primer lugar me gustaría, estimado Agustín, hacer una remembranza de los grandes momentos de su trayectoria.
Originario del Distrito Federal, efectúa usted los primeros años de su escolaridad en la Ciudad de México, antes de partir rumbo a Francia para estudiar en la Escuela des Roches, en Normandía, en donde permanece en 1949 y 1950. Posteriormente regresa usted a la capital mexicana para ingresar en el Liceo Franco-Mexicano, con el objeto de terminar su primer ciclo de estudios.
En 1952, lleva usted a cabo un ciclo universitario en Estados Unidos, en Saint Mark, Massachusetts y luego en la Universidad de Georgetown, en Washington, en donde estudia usted administración de empresas, economía y diplomacia.
El deseo de volver a sus raíces lo trae nuevamente a su tierra natal, donde obtiene una licenciatura en Relaciones Industriales, en la Universidad Iberoamericana de México.
Su carrera profesional, orientada esencialmente hacia los sectores de economía y finanzas, empieza en 1958, año en el cual entra usted en “Financiera Banamex”, institución en la cual asume el cargo de Gerente del Departamento de Finanzas y Delegado Fiduciario.
El sector bancario es una tradición en la familia En efecto, su padre, don Agustín Legorreta Guerrero, le dedicó gran parte de su vida. Deseo recordar asimismo otra tradición familiar: su padre fue Oficial de la Legión de Honor.
En el Grupo Banamex, trabaja usted con pasión en la promoción del desarrollo cultural, creando, en particular, becas para los sectores universitarios y los que se dedican a la investigación.
De 1983 a 1996, se convierte usted en Presidente del Grupo Financiero Inverlat que llevará a la creación del Grupo Financiero Scotiabank Inverlat, en la cual participa usted como consejero financiero hasta 1998.
Su profundo interés por Francia lo lleva con toda naturalidad a una de nuestras grandes empresas, especializada principalmente en el transporte ferroviario, pues se convierte usted, de 1997 a 1999, en Presidente del Grupo Alstom en México.
Desde el año 2000, dotado de una larga experiencia profesional, dedica usted sus actividades a la consultoría de empresas.
Paralelamente a esta brillante carrera profesional, su deseo de promover las relaciones franco-mexicanas, lo lleva a asumir, a partir de 1974, la presidencia de las Alianzas Francesas en México.
Quiero recalcar aquí el compromiso y el apoyo incondicional así como el trabajo incansable que ha dedicado usted a esta institución, la cual desempeña un papel tan significativo en la promoción de la lengua y de la cultura francesas. Cabe recordar que, actualmente, la Alianza Francesa en México es una de las redes más importantes del mundo. Fundada en 1948, cuenta con 44 sucursales y centros que imparten cursos de idioma a más de 32 000 estudiantes. El sistema de red y la iniciativa local permiten cada año la realización de centenares de exposiciones y eventos artísticos. De cierto modo, se puede decir que nunca se pone el sol sobre las Alianzas Francesas…
En su persona, Estimado Presidente, quiero rendir un homenaje a todos aquellos que contribuyen a hacer de las alianzas francesas en México, lugares de cultura, llenos de vida, enraizados en la realidad local y, al mismo tiempo, abiertos al mundo. En un momento en el cual en todo el planeta se manifiesta una inmensa aspiración por la diversidad cultural y lingüística, esta institución es la ilustración concreta y cotidiana de lo que pueden hacer juntos dos países que, como Francia y México, se admiran y se estiman mutuamente.
Gracias a estos esfuerzos, gracias a usted, las Alianzas Francesas se han convertido en una pieza esencial del dispositivo cultural y lingüístico francés en México. El prestigio y el reconocimiento adquirido con el paso de los años hacen también de ellas interlocutores apreciados de las autoridades locales. Lo he podido comprobar personalmente en sitios tan emblemáticos como Monterrey, Toluca o Mérida – y, por supuesto, en la Ciudad de México.
Usted ha contribuido, por tanto, a desarrollar un maravilloso vector de promoción de Francia, lo cual viene a fortalecer los lazos seculares de amistad que unen a nuestros dos países.
Para concluir, sólo quiero poner en relieve la trayectoria ejemplar de un hombre que ha manifestado desde hace mucho tiempo su profundo aprecio por nuestro país y para quien la Legión de Honor constituye un reconocimiento merecido.
Este nombramiento es un testimonio de agradecimiento por su contribución al desarrollo de la amistad franco-mexicana y a la promoción de la cultura francesa en México.
Permítame ahora abordar un ámbito más personal: el de la familia. Al condecorarlo esta noche, deseo en particular asociar a este homenaje a su esposa, a sus hijos así como a sus familiares aquí presentes.
DON AGUSTIN LEGORRETA CHAUVET, AU NOM DU PRESIDENT DE LA REPUBLIQUE ET EN VERTU DES POUVOIRS QUI NOUS SONT CONFERES, NOUS VOUS FAISONS COMMANDEUR DE L’ORDRE NATIONAL DE LA LEGION D’HONNEUR.
