
Estimado Maestro Joskowicz,
Me siento muy honrado de distinguirlo hoy, en la residencia de Francia, en este momento muy especial en que nuestros dos países celebran su creación cinematográfica la más contemporánea con el Festival de Cine Franco-Mexicano, organizado por Unifrance y su Instituto, en pro de la diversidad de sus expresiones artísticas.
Estimado Maestro, Usted está, gracias a su acción constante, en el corazón mismo de la cooperación franco-mexicana, no sólo en el marco audiovisual sino también en el de la creación.
Como director general del Instituto Mexicano de Cinematografía desde el 2001, Usted se señaló como el impulsor del desarrollo de la producción nacional ; la meta era difícil de lograr y -eso era uno de sus sueños- es decir tratar de alcanzar un nivel significativo de producción nacional con la cifra emblemática de 50 títulos, prueba de la recuperación de una verdadera industria nacional.
Gracias a su compromiso con la cultura, Usted siempre estuvo abierto a la cooperación con el exterior, no sólo favoreciendo la presencia del cine nacional en las muestras y festivales internacionales -como lo demuestra la cosecha de tantos premios de parte de la nueva generación de directores-, sino desarrollando también en México eventos que abren nuevos horizontes al público en general, como es el caso hoy con el Festival de Cine Franco-Mexicano.
Le felicitamos y le agradecemos.
Usted se recibió como ingeniero de comunicaciones, pero también como cineasta en el famoso Centro Universitario de Estudios Cinematográficos de la UNAM.
Al servicio de la industria y de la creación cinematográfica de su país, Usted dirigió sus más prestigiosas instituciones : los Estudios Churubusco Azteca, el CUEC y actualmente el Imcine. Pero también Usted se pudo consagrar a la creación personal como lo testimonia su fructífera filmografía tanto de largometrajes como de programas de televisión ; los cuales han participado en varios festivales nacionales e internacionales y recibido muchos reconocimientos entre los cuales : el Ariel.
Su atracción por la cultura francesa y sus innovaciones artísticas es bien conocida, además su dominio de nuestro idioma nos halaga. Todos los profesionales franceses saben que pueden contar con su apoyo y su atenta disponibilidad.
Usted supo tejer sólidos lazos entre nuestros dos países y Usted hizo progresar la cooperación cultural franco-mexicana.
Estimado Maestro Alfredo Joskowicz, soy feliz de hacerlo, a nombre de la República francesa, Caballero en la Orden de las Artes y las Letras.
